Dale que dale

Deslices y antojos lingüísticos en los medios de comunicación

 

¡No me hables así!

Dale que dale (fragmento)

 

Sin tan siquiera entrar en cuestiones de expresión y estilo, atendiendo únicamente a la corrección lingüística, la enorme falta de oficio y esmero en muchos medios escritos es desconcertante; pero lo cierto es que conseguir una mejora sensible del panorama actual no supondría demasiado esfuerzo por parte de los profesionales, no son tantos los problemas más importantes, y sería tanto más fácil cuando numerosas publicaciones reproducen y diseminan las incorrecciones cometidas previamente por las agencias de noticias.

 

Con todo, la mayoría de incongruencias van mucho más allá de condicionantes tipográficos y prisas por la exclusiva; demasiadas veces son achacables a una injustificable falta de comprensión y manejo del lenguaje y a la falta de interés por superar esas carencias: redundancias y atajos, inercias superficiales, calcos irreflexivos de otras lenguas, confusiones semánticas, desatención de la concordancia, arbitrariedad tipográfica.

 

Galicismos semánticos

 

Algunas confusiones semánticas comunes o expresiones poco afortunadas son:

 

- Confundir el sustantivo deriva por rumbo; en el ejemplo a continuación, tomar la deriva se convierte en un involuntario contrasentido (oxímoron):

 

«(...) utilizando sus medias verdades, sus “ten cuidado”, sus miedos de plexiglás y sus aviesas actuaciones e intenciones, no impedirán que el barco *tome la deriva que le pretenden dar».

 

Enrique de Santiago (2010, abril 26). El pistoletazo de salida. www.noticiascastillayleon.com

 

- Lejos de (loin de) puede tener un sentido literal, pero cuando no es así es preferible emplear en lugar de, al contrario de:

 

«Kiev y Moscú, lejos de alcanzar un acuerdo en Berlín». (Titular)

 

EFE (2014, agosto 17). www.publico.es

 

«Boko Haram, *lejos de liberar a las 209 niñas, secuestra a otras 60 mujeres y menores en el norte de Nigeria». (Titular)

 

C. Fuencisla (2014, octubre 23). www.hazteoir.org 23.10.2014

 

 

Eficacia y eficiencia

 

Si no nos detenemos un momento a pensar, es fácil confundirlas: según la Fundéu eficacia es «la capacidad de lograr algo» y eficiencia «la capacidad de lograrlo con economía de medios». La primera se centra en el objetivo y la segunda en la rentabilidad:

 

«Expertos probarán en Guinea la eficacia del suero de supervivientes del ébola». (Titular)

 

EcoDiario.es (2014, octubre 23) http://ecodiario.eleconomista.es

 

«Un software para eficiencia energética y una consultoría en seguridad y derecho, proyectos premiados en atrÉBT!». (Titular)

 

Redacción (2014, octubre 25) http://www.elbaluartedecadiz.es

 

La eficacia del suero, que funcione bien y pronto, es lógicamente la prioridad. En cambio, cuando hablamos de un tipo de energía, además del aporte (eficacia), importa su eficiencia: coste relativo, grado de contaminación, etc.

 

«*Sino hay *eficiencia, ¿cómo defender el gobierno de Maduro?». (Titular)

 

«(...) debe apretar las tuercas en su mentado “gobierno de calle” y así como da responsabilidades que exija *eficiencia a sus gobernadores, alcaldes y demás funcionarios».

 

Judith León (2014, octubre 23) www.aporrea.org

 

En general se valora la eficacia de un gobierno para resolver los problemas, aunque también se puede considerar si una actuación determinada ha sido eficiente, si el gasto económico y los recursos empleados han sido proporcionados.

 

 

Convencional

 

Esta es una palabra que proporciona una extraña propiedad a todo sustantivo que acompañe: gas convencional (según qué convención o tradición?), transporte convencional (comparado con qué, ¿con los viajes espaciales, los aviones privados?), cine no convencional (¿Truffaut, Tarantino o Chaplin?), carreteras convencionales (¿no aéreas?), habitación convencional (¿de cuatro paredes?).

 

«Muchas llamadas implicaban *detergente de lavadora convencional, que puede causar problemas estomacales leves (...)».

 

AP. (2014, noviembre 10) Estudio advierte sobre riesgo de cápsulas de detergente. www.latercera.com

 

Si sustituimos esta palabra por corriente, habitual, conocido, mayoritario... nos daremos cuenta de que olvidamos el verdadero significado de convencional: «según convenio o acuerdo, conforme a la tradición, según las normas mayoritarias...».

 

 

Quo vadis, sexus?

 

«La prohibición se consideró inconstitucional en 2012 y todavía hoy, en 29 de los 51 estados de EE UU, es legal el despido por la *orientación sexual».

 

Toni Torrecillas (2014, noviembre 2). La cara de los que no son 100% heteros. http://smoda.elpais.com

 

Obviando el memo título del reportaje, sabemos que en la cuestión sexual no es difícil sentirse desorientado en uno u otro momento, pero la sexualidad, la de tod@s (perdón por la licencia), es condición y naturaleza, no destino ni directriz. Sí hay que lamentar que, como en el recorte, se discrimine a personas por tener una opción o preferencia distinta a la mayoría.

 

 

Presuntamente

 

Licencias creativas y diccionarios generales aparte, si se está informando sobre una cuestión jurídica, lo lógico es atenerse al lenguaje de ese ámbito. Presunto es el acusado que sufre diligencias procesales o espera un fallo; cuando se detiene a alguien como posible autor de un delito puede ser supuesto culpable o sospechoso, pero es posible que no se le llegue a juzgar; estrictamente, en sentido penal, no se puede presumir culpabilidad, por tanto el acusado solo puede ser presunto inocente. Naturalmente ya se ha extendido la impropiedad a presunto delito y presunta arma.

 

«Tres heridos por *presunta arma de fuego en Mérida». (Titular)

 

Leonardo León (2014, noviembre 27). www.elnacional.com

 

«El alcalde de Fuenlabrada, imputado por un *presunto delito de prevaricación». (Titular)

 

EFE (2014, noviembre 19). www.elmundo.es

 

«El presidente Enrique Peña Nieto (...) dijo -al insistirle sobre los pormenores de la *presunta desaparición de una treintena de adolescentes- que no hay más información al respecto».

 

Europa Press (2014, noviembre 27). Confirma desaparición de 30

estudiantes de Cocula, Guerrero Gob. Ortega. www.notinfomex

 

El arma de fuego es el posible, probable o presumible utensilio utilizado («Tres heridos presumiblemente por arma de fuego»). Un delito no puede ser presunto, la prevaricación es un tipo de infracción y tendrá que probarse si se ha cometido. La desaparición no es presunta, es un hecho, otra cuestión es si de ahí se desprende una acción criminal.

 

«Un vecino de Ourense, de 33 años, fue detenido (...) tras ser sorprendido "in fraganti" cuando *presuntamente intentaba robar la recaudación en un local comercial de la ciudad».

 

Redacción (2014, noviembre 17). La policía halla dentro de un local al

*presunto ladrón intentando forzar la caja. www.farodevigo.es

 

In fraganti es en el mismo momento, con las manos en la masa. Si la ley, como es lógico, no nos permite prejuzgar, se puede decir aparentemente, supuestamente o al parecer; en cuanto al título, sería más fácil decir persona, hombre, individuo, porque si estaba forzando la caja, ya tendrá bastante con convencer al juez de que «no era lo que parecía».

 

Esta plaga de presumirlo todo es comprensible y muy humana: da mucho miedo eso de que te puedan denunciar por olvidarte un «presunto», aunque no pinte nada.